lunes, marzo 24, 2025

¿Dónde están los 2,5 millones de hombres que faltan a México?

Por Daniel Sanabria

 Ya pensaba lanzar este post con un título un poco provocador, antes de Teuchitlán (Jalisco). Pero pasó lo que pasó en aquel rancho de aquél municipio, cerca de la segunda área metropolitana más poblada de todo México, y sin duda eso me movió más a comentarlos. Estos datos, que son los que en su momento (2020) dio a conocer INEGI, no digo que pasaron inadvertidos, pero no han sido muy analizados que digamos.

Esta es la pirámide poblacional de México en 2020, tomando en cuenta hombres y mujeres:



Fuente: https://cuentame.inegi.org.mx/poblacion/habitantes.aspx 


Hasta los 19 años los hombres superan a las mujeres en todas las franjas, etáreas, pero de allí en más comienza la debacle, llegando recién en la franja de los 65 a un cierto emparejamiento, o solo una leve superioridad en la cantidad de mujeres con respecto a la de los hombres.

La otras franjas evocan 2 grandes posibles causas de esta diferencia: Por un lado la emigración masculina a USA básicamente, y el tema de los crímenes dolosos y las desapariciones forzadas por el otro.

Referente al primer factor (emigración), BBVA Research (2024) manifiesta, en efecto, que de los 12 millones de mexicanos en USA, 52.6% son hombres y 47.4% mujeres.

La diferencia es menor, por lo que el factor presumido, es de menor impacto.

En el segundo factor (muertes dolosas y despariciones), la cosa cambia. En enero de 2025 INEGI reportó que: ¨La tasa (de muertes dolosas) fue de 11.7 homicidios por cada 100 mil habitantes: 2.6 en mujeres y 21.2 en hombres.¨  Esto, en el período comprendido entre enero-junio 2024, donde se registraron 15,243 homicidios dolosos por parte del organismo oficial. Y esto suele repetirse en las series anuales desde hace muchos años.

En las franjas etáreas entre los 20 y 64 años están, en efecto, miles y miles de hombres ausentes, pues ya fueron muertos de manera violenta. 

En el caso de los desaparecidos y no localizados, Milenio Diario (2024) reportó que: ¨Desde el 1 de enero de 2000 hasta el 1 de marzo de 2024, la Comisión Nacional de Búsqueda mantiene un registro total de 101 mil 103 personas desaparecidas y no localizadas en el país. Los hombres representan el 76.92% de los casos, mientras que las mujeres constituyen el 22.73%. ¨

Puede estar pasando entonces que miles de estos desaparecidos en realidad sean parte de los grupos criminales y actúen a la sombra de su anonimato, ya sea de forma voluntaria, ya sea de manera forzada.

Si, efectivamente, miles de desaparecidos trabajan en las estructuras criminales, por voluntad o a la fuerza, allí están, vivos, o quizá muertos en vida, pero vivos al fin. 

Se habla de la existencia de por lo menos 50 campos activos hoy día como el de Teuchitlán en todo México. Eso habla del nivel de desarrollo de las estructuras criminales, las que requieren pasar ¨sus¨ hombres (y mujeres quizá en mucho menor medida) a la clandestinidad antes que otra cosa.

Es un verdadero drama humano y social que requiere una acción decidida y enérgica que no llegará ante el cooptamiento de los gobiernos locales y federal por parte de aquellos criminales, quienes deciden la vida de cientos o miles de personas que consideramos desaparecidas, día con día, en la más abyecta impunidad,

 Aún así, con todo lo anterior, siguen faltando esos 2,5 millones de hombres al país, con las consecuencias que ello acarrea en todos los niveles.

¿Y qué decir de esa oportunidad latente para poder recuperar a muchos de ellos?

Urge que la sociedad se organice para esa cruzada, pues parece que quien debe hacerlo, está distraído en otros asuntos, o es parte del problema mismo.

Aún así y con todo, la pregunta del inicio persiste y regresa, una y otra vez, y puede ocultar un problema de gravísimas implicaciones y gigantestas proporciones que aún no se devela...


Fuentes

BBVA Research (2024, 29 de agosto). México. Perfil de las y los migrantes mexicanos en Estados Unidos. Disponible en: https://www.bbvaresearch.com/publicaciones/mexico-perfil-de-las-y-los-migrantes-mexicanos-en-estados-unidos

INEGI (2025, 21 de enero). Comunicado de Prensa 2/25, Defunciones por homicidios. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/edr/dh2024_en-Jn.pdf 

Milenio Diario (2024, 1 de marzo). ¿Cuáles estados de México tienen MAYOR índice de desaparición desde el inicio del 2024?. Disponible en: https://www.milenio.com/estados/cuantas-personas-han-desaparecido-desde-que-inicio-el-ano-segun-cnb 


sábado, enero 25, 2025

Año Jubilar: Renovar la Esperanza

 


Este es un Año de Gracia, que ha comenzado de manera dramática con incendios y grandes tormentas de nieve, con crisis en muchos países de todo tipo. Aún así en este ambiente al precer totalmete caótico en donde la cultura de la muerte enarbola sus banderas con todo vigor, se da este período en el que estamos llamados a reavivar la Esperanza. 

En él se dan signos como el de la tregua en Gaza (con liberación de rehenes y presos de ambos bandos en pugna), como la liberación de presos cubanos y la conmutación de penas de muerte en Estados Unidos,

Estas noticias no son tan difundidas como las primeras mencionadas, pero no dejan de ser aliciente en este mundo en el que vivimos y ante novedades tan negativas que solemos recibir por medios de comunicación a los que les cuesta encontrar lo bueno que se da todos los días y también reportarlo.

La esperanza es una virtud teologal, probablemente la ¨cenicienta¨ de las 3, pues la fe y la caridad suelen ser más anunciadas, explicadas, habladas y conversadas.

Esto quizá sucede por su ¨intangibilidad¨ si se me permite el término: Esperanza es lo que puede llegar o no, pero es lo esperado. Pero no por ello debe de dejar de practicarse, sin ingenuidades ni irrealismos, pero debe de practicarse por parte de aquellos que nos decimos seguidores de Jesús.

No podemos desdeñar la esperanza pues Cristo ya ha vencido al pecado y la muerte, y ya ha transformado la historia. Por ello decir que estamos peor que en la época del Diluvio parece más bien una hipérbole al menos: Cristo es la diferencia entre aquel tiempo y este. Pero un Cristo Resucitado, que ha regenerado el mundo y la vida, abriéndonos las puertas del Paraíso.

Aunque la mayor parte del mundo brame, desprecie o incluso ignore esto, no quiere decir nada ante la potencia de Aquel que todo lo ha transformado y ordenado a la Gloria del Padre.

Por ello, los anuncios catastróficos, de grandes castigos provenientes de ciertas revelaciones privadas que se suelen encontrar en Internet (a veces creemos más en ellos que en la propia Palabra de Dios), no deben de ser tomadas más que como acicate a la oración y la práctica ante todo de la vida cristiana, dar testimonio de Jesús y anunciar el Evangelio a todos, prácticando obras de caridad y misericordia a gran escala y con el lema del Apóstol: ¨La caridad de Cristo nos urge¨ (2Cor. 5,14)

Lo demás sale sobrando si tenemos la esperanza puesta en Jesús, nuestra Fuerza, en el Espíritu nuestra Guía, en el Padre, por el que tenemos Vida. Lo demás es distracción del Enemigo, que quiere nos paralicemos de miedo y no salgamos valientemente de nostros mismos a construir ese Reino que está y no está, pero al que hay que contribuir.

Allí está la tarea por delante ¨La Mies es mucha y los Obreros pocos¨ (Mt., 9,37). Que nuestra buena Madre del Cirlo, la Virgen de la Esperanza, nos ayude en este gran cometido.


Dr, Daniel Jorge Sanabria Barrios

Coordinador general de la RPC